En los dos posts anteriores (fase I y Fase II) os acompañábamos paso a paso a través de un sencillo recorrido desde que conseguimos un fan en Facebook hasta que lo convertimos en visita asidua a la web de nuestra empresa. Antes de meternos de lleno en el último paso, me gustartía repasar por encima los pasos fundamentales y animarte a que los sigas, porque decididamente, este “path” o ruta funciona.

En Cómo convertir fans de Facebook en ventas (Fase I) veíamos cómo a través de un enlace permanente instalado en una de nuestras pestañas destacadas de la Página de Fans, podíamos dirigir tráfico directo y continuo a nuestra web. Para darle más notoriedad a esta pestaña en concreto, podéis conducir a los fans a través de un anuncio publicitario a esta landing page, de forma que reciba mucha más actividad (que se traducirá en visitas directas).

Ya tenemos a nuestros fans navegando por nuestra web. Ahora las siguientes 72 horas son cruciales. En la Fase II de Cómo convertir fans de Facebook en ventas os explicábamos los workflows como forma de captar la atención de cada cliente potencial, nada más llegar a tu web desde la pestaña de Facebook. ¿La base? Estudiar su perfil y darle lo que le interesa… En pocas horas. Estás fidelizando a estos fans y favoreciendo que retornen a tu web en el futuro.

Llegamos al punto 3: cómo conseguir que estos clientes se conviertan en ventas. Es quizás el paso más sencillo… y más complicado al mismo tiempo.

Todavía debes estar dentro de las 72 horas vitales. Mediante el cuestionario que los fans debían rellenar al llegar a tu web (para acceder al “premio” que les ofrecías en la landing page de Facebook, como veíamos en la Fase II), obtenías sus datos. Ahora es el momento de pasárselos al departamento de ventas (en caso de que tu empresa tenga uno) para que continúen la relación personalizada e individual con cada uno de estos potenciales clientes captados.

Para pymes más pequeñas, sin departamento de ventas, éste es el momento de iniciar una campaña del tradicional marketing por email personalizada. Para ello puedes utilizar, por ejemplo, MailChimp, una herramienta muy intuitiva y sencilla de utilizar. Envía una primera newsletter en las siguientes 48 horas, después de que ese cliente visitó tu web. Para ello primero debiste averiguar qué productos fueron los más visitados por este segmento de Facebook, para poder ofrecerles por email lo que realmente a ellos les interesa.

Es importante que no te excedas en el uso de las newsletters. Una cada semana (o cada dos) para una pyme es lo aconsejable. Recuerda también hacer los emails personalizados.

Midiendo resultados

Con los segmentos avanzados de Google Analytics sabrás exactamente cuántos fans han llegado a tu web desde la landing page de Facebook. Si, por ejemplo, has utilizado Pagemodo para diseñarla, verás cómo bajo el epígrafe “Fuentes” – “Referencias”, encontrarás la fuente “secure2.pagemodo.com”. Ése es el tráfico dirigido a tu web desde tu pestaña. Si además sigues estos pasos para medir las ventas procedentes de social media, obtendrás las ventas directas de esta campaña.

Luego, simplemente compara el gasto completo que te ha llevado toda la campaña (incluyendo pago de aplicaciones si lo has necesitado, o servicios ajenos para el diseño) con los beneficios obtenidos por las ventas directas anteriormente calculadas y tendrás el famoso ROI (o, al menos, una versión sencilla del Return on Investment).

A mí este sistema me funciona. ¿Qué me decís vosotros? ¡Estoy deseando que me contéis vuestra opinión!

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